“Padre, aguanta, voy a salvarte. ¡Padre!”

    • +16 ANYS
    • 18.03.2022

    Un grito desesperado en la negrura de la noche silencia el batir de las olas. La noche separa el día de Todos los Santos del día de los Fieles Difuntos, fecha señalada de visita de la parca. Un joven guardamarina de hermoso uniforme empapado se adentra contracorriente en la espuma del mar batido de 1810. “Padre, aguanta, voy a salvarte. ¡Padre!”.

     

    Tiniebla, oleaje despiadado, noviembre salvaje y temporal del nordés, el diablo cuando sopla. La fragata veloz y el sagaz bergantín al encuentro valiente del francés en Santoña encontraron la muerte en Viveiro, con treinta y ocho cañones por lastre, quinientas cincuenta almas al viento y el palo partido.

     

    En 1951, el pescador Almanegra encontrará la roda para empezar a recordar.

     

    Ay, ...si Santa María Magdalena nos hubiera auxiliado aquella noche, habría silencio cada noviembre en la playa de Covas.

     

    Mariñeiro da Dorna

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