ALMERÍA. 11 DE SEPTIEMBRE DE 1891

    • +16 ANYS
    • 6.04.2022

    Una entrada de aire frío sobre el Golfo de Cádiz propició que aquel fatídico viernes de finales de verano amaneciera cubierto por inquietantes nubes negras. A media mañana empezó la brutal tormenta. Una lluvia torrencial, que sorprendió a los más mayores, arrastró enseres, fango, escombros, animales y personas por las ramblas hasta el mar. Pero Caridad no tenía miedo. Yendo con un hijo en brazos y el otro asido de la mano, ella parecía querer desafiarlo. Hacía muy poco que este había engullido a su marido mientras faenaba. Aquellos nubarrones le hicieron revivir su último beso. Ansiaba encontrarlo y volver a estar los cuatro juntos.

    Cada medianoche cuando hay temporal, la estatua de Caridad con sus hijos, la más antigua de Almería, cobra vida para acercarse al mar. Ver su inmensidad y sentir la furia de las olas luchando entre ellas la retrotrae hasta su amor. Hasta su última despedida.

     

    ITSUKI

ÚLTIMS RELATS / ÚLTIMOS RELATOS